Somos muchos los que deseamos que estas imágenes sean recuerdos del pasado, por eso vamos a iniciar una serie de artículos sobre las nuevas tecnologías verdes o sostenibles aplicadas al mundo del motor, me gustaría comenzar presentando las dos opciones que se nos presentan actualmente como las más aceptadas o con más posibilidades de ser la futura mecánica del automóvil, la pila de combustible y eléctricos a baterías.

Pila de hidrógeno
El hidrógeno se puede obtener a través de disociar el agua mediante la electrolisis, este proceso tiene una eficiencia energética entre un 25% y un 45%, una vez disociado se comprime en forma liquida y se transporta a las estaciones de repostaje( gasolineras ) una vez allí nosotros repostamos hidrógeno líquido en nuestro coche, la pila de combustible es la encargada de reconvertirlo en energía, la tecnología actual estas pilas son capaces de regenerar entre el 50% y un 60% de dicho hidrógeno. Por lo cual si durante todo este proceso vamos perdiendo eficiencia energética paso a paso y para colmo le sumamos el gasto energético de producirlo y transportarlo ¿que nos queda? Pues un coche que no emite gases a la atmósfera pero durante todo el proceso anterior es un despilfarro energético.
La pregunta es ¿ porque fabricantes, gobiernos y petroleras apuestan por este sistema?
La respuesta es clara, todo sigue igual, impuestos para el gobierno, las petroleras siguen con su chiringuito de las gasolineras y los fabricantes no dejan entrar al club a nuevos socios.
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Eléctricos a baterías

Este sistema se basa simplemente en motores eléctricos alimentados por baterías recargadas en nuestra casa o puntos de recarga.
Este sistema presenta el inconveniente del coste y peso de esas baterías, unas baterías de litio con un peso y tamaño adecuado para una autonomía aceptable pueden estar sobre los 15000 ó 20000€ por lo que poco nos queda para el resto del coche si queremos producir un utilitario de precio medio.
Si hablamos de litio, tenemos que tener en cuenta que se trata de un material fósil y por lo tanto con un fin, además de presentarnos un cambio de cromos en cuanto a países dominantes, en bolivia y chile es donde están las mayores reservas mundiales, ¿cambiaremos en ibiza a los jeques árabes por chamanes bolivianos?. Actualmente se experimenta con otros materiales como alcohol y cerámica pero todavía están muy verdes estas pruebas.
Un dato a tener en cuenta es el tiempo de recarga, estos vehículos nos ofrecen recargar en casa con un tiempo medio de recarga de 8 horas para un 80% de capacidad (¿demasiado no?), ahí es donde veo yo el problema, ¿nuestra entrañable red eléctrica canaria está preparada para que miles de canarios lleguemos a casa por la noche y enchufemos nuestros coches a cargar? ¿de donde sacamos toda esa electricidad? ¿ de energía nuclear ?
Que podemos sacar en claro de todo esto, que nos esperan unos años de experimentos pero me da que eso de enchufarlo en casita no creo que nos dejen.
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Aahhh! Ahora lo tengo un poco más claro. Gracias!
Más cuestiones sobre este asunto. Lo he pensado muchas veces, pero….., yo soy defensor del Transporte Público y no del coche privado-personal. 1º Apostar por coches “ecológicos” no es apostar por la Movilidad Sostenible ni alternativa, ni tampoco por el transporte público como sistema alternativo. 2º Igual se soluciona algo el problema de la emisión de gases, pero ese no es el único problema del coche: los coches necesitan espacio e infraestructura, es decir, CARRETERAS, igual que un coche de gasolina. Tampoco soluciona los problemas derivados de la congestión de tráfico, ni reducen la siniestralidad, ni garantizan el cese de construcción de carreteras en el futuro (y por tanto el consumo de territorio), etc… 3º El transporte “privado-ecológico” tampoco es positivo con los valores sociales y medioambientales implícitos en el Transporte Público (adaptabilidad y accesibilidad, convivencia, igualdad social, respeto al territorio y a los espacios urbanos…). 4º El modelo de transporte “privado-ecológico” por carretera es igual de discriminativo (en todos los sentidos: laboral, social, moral,…) con los “sin-coche”, exáctamente igual que ahora con los coches de gasolina. 5º El transporte en “coche-ecológico” no hace nada por invertir nuestro paradigma de movilidad basado en el uso del coche privado y la carretera para situar en el centro de la movilidad (y como primera y mejor opción) al Transporte Público. Así que….. no sólo son problemas técnicos o de ingeniería…. son otros problemas a los que nos enfrentamos de mayor calado e importancia.
L. Quintana, evidentemente estoy de acuerdo con tu planteamiento, pero haz de reconocer que nos queda mucho tiempo y más que tiempo cambiar mentalidades para poder eliminar el transporte privado o reducirlo considerablemente por lo que si ha de existir el transporte privado al menos que sea ecológico.
Gracias por tu aportación.
Exacto Cristóbal…. Lo que yo me planteo es qué modelo a largo plazo queremos o es más viable. Ese es el reto que yo creo debemos plantearnos si de verdad buscamos un modelo sostenible de movilidad. Saludos y gracias por tu artículo que me ha hecho conocer en mayor detalle esas novedades tecnológicas tan interesantes.
O sea, que lo que ahora mismo nos puede ofrecer el mercado es más de lo mismo…
Muy dificil parar el brutal negocio del petróleo.