Leo en el blog cookingideas.es la existencia de un desarrollo innovador en materia de movilidad en carretera. La intersección divergente en diamante, un sistema que evita el colapso de los grandes cruces.
El sistema, básicamente, elimina los cruces de los vehículos que salen de la autopista, evitando que tengan que parar y enfrentarse al tráfico en dirección contraria. Así los coches tienen acceso ininterrumpido a la carretera de salida sin necesidad de señal de Stop, lo que según los expertos puede reducir la obstrucción del vial de salida hasta un 60 por ciento.
Lo único que se necesitan son dos semáforos de ciclo corto que permitan volver a poner el tráfico en dirección normal, en vez de los seis o más que se encuentran en otros diseños de intersección para el mismo número de carriles.
Hasta el año pasado los únicos cruces de este tipo existían en Francia, en las cercanías de Versalles, Le Perreux-sur-Marne y Seclin. En julio de 2009 los ingenieros de tráfico en Springfield, Missouri, instalaron el primero de EEUU para reconfigurar un atascado intercambiador en la I-44 cerca de Kansas.

¿Alternativa a las rotondas?
La solución adoptada en nuestras carreteras para los cruces con alta densidad de tráfico son las rotondas de doble carril. Como ejemplo, las conflictivas rotondas de Padre Anchieta y del Aeropuerto de Los Rodeos, en la autopista TF5 a la altura de San Cristobal de La Laguna.

El tráfico soportado en estas rotondas se considera de alta densidad. Los problemas de retenciones y atascos son constantes, afectando directamente a la fluidez del tráfico de la autopista.
Siguiendo el principio básico de las intersecciones divergentes en diamante, existen variantes que creo que se podrían adaptar a estos puntos conflictivos de nuestras carreteras.
Los beneficios ante otros tipos de intersecciones similares son notables: menos puntos de conflicto (14 para los DDI, 26 para convencionales), una mejor distancia visual en las curvas, la capacidad de calmar las características del tráfico cuando se desee (gracias a la regulación en sólo dos puntos) y pasos de peatones más cortos.
Funciona así:
Sufrimos graves problemas de movilidad, y una de las causas principales es la alta densidad de tráfico que soportan nuestras carreteras. La innovación en materia de diseño de nuestras vías es prácticamente nula, y sin embargo, se apuesta por la implantación de “prototipos” para la red de trenes.
La movilidad sostenible implica garantizar el equilibrio en nuestros sistemas de transporte para que respondan a las necesidades económicas, sociales y ambientales, reduciendo al mínimo sus repercusiones negativas.
¿Barajaron los ingenieros de caminos este tipo alternativas innovadoras, antes de decantarse por las rotondas como solución para estos puntos conflictivos ?
+ info : www.cookingideas.es – www.divergingdiamond.com – wikipedia.org





