El tren de levitación magnética o Maglev ¿Opción viable para implantar en Tenerife?
El Cabildo de Tenerife estudia la viabilidad de implantar en la Isla un tren monorraíl, el llamado Transrapid, un sistema guiado de tecnología alemana que se desplaza por levitación magnética (no tiene piloto, motor, ejes, ruedas ni tendido eléctrico) que puede circular a 385 kilómetros por hora. Este tren suplantaría al proyecto de sistema convencional que se ha planteado para la red insular, el tren de velocidad alta que alcanza una velocidad de explotación de 220 kilómetros por hora de media.
En este caso, si los equipos de ingenieros dan luz verde al proyecto, al Cabildo de Tenerife no le supondría un añadido económico, ya que las empresas Siemens, Thyssen Krupp y Transrapid International (forman un consorcio tecnológico y proveedor que asumiría el mantenimiento y asistencia) y el propio Gobierno alemán pondría la diferencia existente entre el tren planeado, que tiene un coste de 3.000 millones de euros, y el que en estos momentos se está estudiando (300 millones más que aportaría el Estado teutón).
Una plataforma elevada.- Este ingenio que se está estudiando muy seriamente por el Cabildo de Tenerife circula por una plataforma elevada que discurre sobre pilares de, al menos, cinco metros de altura y que se desplaza gracias a la tracción de un sistema electromagnético que lo hace avanzar sin rozar la vía (a 1 centímetro sobre ella) y que se frena invirtiendo el sentido del campo magnético de su caja.
La plataforma ciudadana a favor del tren en las islas, ‘Sí al tren en Canarias‘, “se opone totalmente a la idea que mantiene el Cabildo de Tenerife de cambiar el proyecto de cercanías en Tenerife a la instalación de un tren bala que una Santa Cruz y Las Américas”.
“no se podría atender a las poblaciones que tendrán apeadero como Güímar o Arico, desatendiendo a estas poblaciones y municipios de una fórmula rápida de comunicarse con el resto de municipios”.
Igualmente, afirman que “el Maglev es una marca patentada, por lo que se eliminaría la competencia que actualmente existe en sistemas tradicionales”.
Operación comercial
Existen otras líneas comerciales operativas en Japón, como la línea Linimo construida para ExpoAichi. Algunos proyectos de Maglev están siendo estudiados en cuanto a su factibilidad. En Japón, en la pista de pruebas de Yamanashi, la tecnología actual de los Maglev está madura, pero los costes y otros problemas crean dificultades para su desarrollo e implementación, por lo que se están intentando desarrollar tecnologías alternativas para resolver estas dificultades.

Japón es la referencia mundial en cuanto a tecnología aplicada en trenes. Y ellos cuestionan las implementación a gran escala de esta tecnología por su elevado coste y dificultades en cuanto a mantenimiento y resolución de incidencias.
Las cuestiones de financiación siempre son salvables si se juntan intereses (“el propio Gobierno alemán pondría la diferencia existente entre el tren planeado, que tiene un coste de 3.000 millones de euros, y el que en estos momentos se está estudiando (300 millones más que aportaría el Estado teutón)”).
Pero si existen dificultades en llevar a cabo labores de mantenimiento y resolución de incidencias, Tenerife podría pasar a ser un campo de pruebas para Transrapid. Con los riesgos que esto conlleva.
¿Vale la pena arriesgarse tanto en materia de movilidad?
El afán por ser referentes en implantación de sistemas ultra-avanzados, pueden llevarnos a un gran fracaso o a encumbrarnos a nivel mundial. Los japoneses no han apostado por la implantación (solo unos tramos de test), y la compañía alemana quiere implantarlo en Tenerife (el gobierno alemán tampoco ha apostado por ellos).
Parece que el Cabildo de Tenerife acepta la apuesta. ¿Ganarán los ciudadanos esta vez?
¿Apostarías por la implantación del Transrapid en Tenerife?
Fuente: eldia.es , es.wikipedia.org




